La Corte Suprema de Justicia hizo justicia respetando el interés superior del niño y restituyendo a un niño de 4 años a su madre

Mabel Bianco, titular de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer – FEIM, mostró su satisfacción por el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación por el cual ordenó la reunificación familiar de un niño de cuatro años, que había sido separado de su familia debido a que su madre, quien vive en situación de pobreza y tiene un moderado retraso madurativo, fue considerada incapaz de criarlo.
El niño vivió en instituciones desde su nacimiento, se lo puso en situación de adoptabilidad y se vio privado de crecer con su madre y su hermano por decisión de una Jueza Nacional de Familia y una trabajadora social, quien había evaluado que se encontraba en “grave situación de vulnerabilidad”, producto de la discapacidad de su madre. Si bien la mamá tuvo otro hijo hace dos años, a quien cría y tiene a cargo, no le permitieron criar a su primogénito a pesar de sus reiterados pedidos. Hasta el fallo de la Corte Suprema, emitido el 7 de junio, la justicia a través de sus distintos estamentos ignoró que debía predominar el interés superior del niño.
“Estamos frente a una larga cadena de errores de la justicia que perjudicaron a este niño y su madre”, señaló Bianco. “Es lamentable que la justicia haya demorado tantos años en restituir a este niño, quien nunca debió haber sido separado de su madre. Ella tiene un retraso mental moderado que no le impide desarrollar su rol materno y criar a sus hijos, como lo está demostrando desde hace dos años que está criando a su segundo hijo”, dijo Bianco. Y agregó: “lamentablemente, el caso tuvo que llegar a la Corte Suprema de Justicia para que se reconociera que debe primar el interés superior del niño, algo hasta ahora ignorado en todos los estamentos judiciales que actuaron previamente”, explicó Bianco.
“Este caso evidencia la deuda que la justicia argentina tiene con los niños y las niñas en la Argentina y cómo la Convención sobre los Derechos de niñas, niños y adolescentes es algo que aún no ha permeado a nuestros agentes judiciales, ni tampoco la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Debe ser rápidamente reparado”, concluyó la presidenta de FEIM.
> Archivo. La historia de Marisa.